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Tienda instalable (PWA) y notificaciones push: permiso, frecuencia y qué enviar

Las notificaciones push permiten volver a hablar con visitantes que nunca te dejaron el correo. Explicamos cómo funcionan, cómo pedir el permiso, qué mensajes funcionan y cuántos son demasiados.

Equipo Rekire
Actualizado: 15/10/2026 9
Tienda instalable (PWA) y notificaciones push: permiso, frecuencia y qué enviar
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La mayoría de quienes visitan tu tienda no compran, no se registran y no se suscriben al boletín. Miran dos productos y se van. No tienes ni su correo ni su teléfono, así que no hay forma de recordarles nada.

Las notificaciones push web son un canal para esas personas: un aviso que aparece en su navegador o en su móvil, enviado por tu tienda, con su permiso. Y la tienda instalable (PWA) hace que tu web se pueda añadir a la pantalla de inicio y abrirse como una aplicación, sin tienda de aplicaciones de por medio.

Qué es una PWA

Una Progressive Web App es una web que el navegador permite instalar. Necesita tres cosas:

  • HTTPS. Sin certificado no hay PWA ni push.
  • Un manifiesto: un fichero con el nombre de la tienda, los iconos y los colores.
  • Un service worker: un script que el navegador mantiene registrado y que es el que recibe las notificaciones aunque la tienda no esté abierta.

Para el cliente, el resultado es un icono en su móvil que abre tu tienda a pantalla completa, sin la barra del navegador. Para ti, es estar en su pantalla de inicio junto a las aplicaciones que usa.

En iPhone hay una condición. Safari solo permite las notificaciones push web cuando la tienda está añadida a la pantalla de inicio. En Android y en ordenador funcionan desde el navegador. Si una parte importante de tus clientes usa iPhone, enséñales cómo instalar la tienda.

Cómo funciona una notificación push

  1. El visitante acepta recibir avisos. El navegador genera una suscripción única.
  2. Tu tienda guarda esa suscripción, cifrada con un par de claves propias (las claves VAPID).
  3. Cuando quieres enviar algo, la tienda cifra el mensaje y lo entrega al servicio de push del navegador (el de Google para Chrome, el de Mozilla para Firefox, el de Apple para Safari).
  4. El navegador lo recibe y lo muestra, aunque la tienda esté cerrada.

Un detalle importante: las suscripciones van atadas a esas claves. Si cambias de herramienta y pierdes las claves, pierdes a todos los suscriptores. Cuando elijas cómo hacerlo, asegúrate de que la lista y las claves son tuyas y se pueden exportar.

Pedir el permiso: solo hay una oportunidad

Este es el error más caro. Si al entrar en la tienda salta la ventana nativa del navegador pidiendo permiso para notificaciones, la mayoría pulsa «Bloquear». Y una vez bloqueado, la web no puede volver a preguntar: el visitante tendría que ir a los ajustes del navegador a desbloquearlo, y no lo hará.

Lo correcto es un aviso en dos pasos:

  1. Primero, un mensaje propio de la tienda, con tu diseño, que explica qué vas a enviar: «¿Te avisamos cuando vuelva a haber stock o baje de precio?».
  2. Solo si dice que sí, se lanza la ventana del navegador.

Y el momento importa. No en la primera página, sino cuando hay interés: después de ver varias fichas, tras añadir al carrito, al hacer scroll en un producto, en la ficha de uno agotado.

Qué mensajes funcionan

Los que el cliente ha pedido

  • Vuelta a stock de un producto que quería.
  • Estado del pedido: enviado, en reparto.
  • Bajada de precio de algo que miró.

Nadie los percibe como publicidad. Son los que mejor se abren y los que menos bajas generan.

Los que recuperan una venta

  • Carrito abandonado, comprobando justo antes de enviarlo que no se ha convertido ya en pedido.
  • Navegación abandonada: alguien vio el mismo producto varias veces y no lo añadió. Un recordatorio con el producto y su precio actual.

Las campañas

Una novedad o una promoción, segmentada: a quien ha visto esa categoría, a quien ha comprado antes, por idioma o por país. Una campaña a toda la lista con cada promoción es la forma más rápida de vaciarla.

Frecuencia: cuánto es demasiado

No hay una cifra válida para todas las tiendas, pero sí unas reglas:

  • Tope por persona, diario y semanal, sumando flujos y campañas.
  • Separación entre avisos comerciales: si alguien recibió uno hace unas horas, el siguiente espera.
  • Horas de silencio en la zona horaria del cliente. Nadie quiere un aviso de una tienda a las tres de la mañana.
  • Salida automática: quien compra deja de recibir los recordatorios de lo que ya compró.
  • Mide las bajas, no solo los clics. Si cada campaña te cuesta más suscriptores de los que convierte, estás enviando demasiado.

Consentimiento y protección de datos

El permiso del navegador es una parte; la otra es tu tratamiento de datos. Si unes la suscripción con el cliente registrado y usas lo que ha visto para segmentar, informa de ello en tu política de privacidad, registra el consentimiento y facilita la baja. Cuando un cliente pida la supresión de sus datos, sus suscripciones tienen que borrarse también.

Base técnica al día

El push web necesita HTTPS, un navegador moderno y una tarea programada (cron) que envíe lo pendiente. En tiendas antiguas, con PHP desfasado o sin certificado bien configurado en todas las URL, el service worker no se registra o las librerías de cifrado no funcionan. Tener PrestaShop y PHP actualizados es condición previa, no un extra.

Checklist

  • HTTPS en toda la tienda.
  • Aviso propio antes del permiso del navegador, en un momento con interés.
  • Primero los mensajes transaccionales: stock, pedido, precio.
  • Topes por persona, separación y horas de silencio.
  • Claves y suscriptores exportables.
  • Política de privacidad actualizada y supresión en cascada.
  • Instrucciones para instalar la tienda en iPhone.

Cómo resolverlo en PrestaShop

RKR Mensajería convierte tu tienda en instalable (PWA) y envía notificaciones push desde tu propio dominio con claves VAPID propias, sin Firebase ni cuotas. Pide primero el permiso con un aviso propio (por tiempo, scroll, intención de salida, tras añadir al carrito o tras varias fichas vistas) y solo después lanza el del navegador. Trae flujos con filtros que se revisan antes de cada paso, como la plantilla de navegación abandonada, y automatizaciones de estado del pedido, vuelta a stock, carrito abandonado, bajada de precio y reactivación, con topes diarios y semanales, horas de silencio y campañas segmentadas. Mide enviados, clics e ingresos atribuidos, exporta la lista con sus claves y registra el consentimiento con supresión en cascada. En iPhone enseña una guía a quien no tiene la tienda instalada.

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