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Entrar como un cliente para darle soporte sin pedirle la contraseña

«No me deja terminar la compra» es imposible de resolver a ciegas. Te explicamos por qué pedir la contraseña al cliente es mala idea, qué alternativas hay y cómo entrar en su cuenta de forma controlada y con registro de cada acceso.

Equipo Rekire
Actualizado: 08/10/2026 3
Entrar como un cliente para darle soporte sin pedirle la contraseña
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«No me sale el método de pago.» «Me aparece otro precio.» «No encuentro mi factura.» Para resolver estas llamadas necesitas ver lo que ve el cliente: su carrito, sus direcciones, su grupo de precios, su país. Desde el back-office ves los datos, pero no la tienda tal como la recibe él. Y ahí empiezan los atajos.

Los atajos habituales y su problema

Pedirle la contraseña

Es lo más rápido y lo peor. El cliente aprende que dar su contraseña por teléfono es normal, y esa misma costumbre es la que aprovechan los fraudes que se hacen pasar por soporte. Además, mucha gente reutiliza la contraseña: la que te dicta puede ser también la de su correo. Y una vez dicha, queda apuntada en una nota, un chat o un ticket.

Cambiarle la contraseña desde el back-office

Entras con una contraseña que pones tú y luego le pides que la cambie. El cliente se queda sin acceso hasta que lo hace, no sabe por qué su contraseña ya no funciona, y en el registro de la tienda no hay nada que diga que fuiste tú.

Crear una cuenta de prueba parecida

Sirve para errores generales, pero no reproduce lo que importa: el grupo de cliente, las reglas de carrito que le aplican, su dirección, su historial. Muchas incidencias dependen justo de eso.

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Funciona con clientes que saben hacerlo, y es lento. Tampoco te deja revisar la cuenta tranquilamente después de colgar.

Qué necesitas de verdad

Un acceso que cumpla cuatro condiciones:

  1. Sin conocer la contraseña del cliente, ni cambiarla.
  2. Limitado a quien debe usarlo: no todo el que tiene acceso al back-office debería poder entrar en cuentas de clientes.
  3. Que no se pueda reutilizar: un enlace que sirva una vez y caduque enseguida, para que no circule.
  4. Registrado: qué empleado entró en qué cuenta, cuándo y desde dónde.

Qué dice el RGPD sobre esto

Entrar en la cuenta de un cliente es tratar sus datos personales: ves su nombre, sus direcciones, sus pedidos y lo que ha dejado en el carrito. Eso no lo prohíbe la normativa, pero exige hacerlo con un motivo y con control. Algunas pautas que encajan con los principios del RGPD de limitación de la finalidad y de responsabilidad proactiva:

  • Solo para soporte legítimo: resolver una incidencia que ha planteado el cliente o investigar un problema de la tienda. No para curiosear ni para hacer marketing.
  • Informa a tu equipo de que los accesos quedan registrados y de para qué se pueden usar. Que conste en tus instrucciones internas.
  • Conserva el registro según tu política de protección de datos, ni para siempre ni borrándolo al día siguiente.
  • Refléjalo en tu política de privacidad si das soporte de esta forma de manera habitual: que el cliente sepa que, para atender sus consultas, el equipo puede consultar su cuenta.
  • No cambies nada sin avisar. Si al entrar corriges una dirección o vacías el carrito, díselo.
El registro es lo que te protege. Si un cliente pregunta quién ha visto su cuenta, o si sospechas de un uso indebido dentro del equipo, la respuesta está en el registro de accesos. Sin él, solo tienes la palabra de cada uno.

Cómo hacerlo bien, paso a paso

  1. El cliente plantea la incidencia por teléfono, correo o chat. Anótala en su ficha o en tu sistema de tickets.
  2. Un empleado autorizado entra en su cuenta desde el back-office, en una pestaña aparte, sin perder su propia sesión de administrador.
  3. Reproduce el problema: el carrito con lo que tenía, el paso del pedido donde se atasca, el método de pago que no sale.
  4. Corrige la causa en el back-office (una regla de carrito mal configurada, un transportista sin zona, un grupo sin método de pago) o explica al cliente qué hacer.
  5. Cierra la sesión del cliente y deja nota de lo que viste y lo que hiciste.

Qué incidencias se resuelven así

  • Métodos de pago o transportistas que no aparecen, normalmente por la combinación de país, grupo de cliente e importe del carrito.
  • Precios distintos a los esperados, por precios específicos de grupo o reglas de carrito que se aplican o no.
  • Cupones que no funcionan para ese cliente concreto.
  • Facturas o descargas que no aparecen en su cuenta.
  • Errores en un paso del pedido que solo salen con sus datos: un código postal, una provincia, un NIF.
  • Clientes B2B que necesitan que les prepares un pedido y lo dejes en su carrito.

Lo que no debes hacer al entrar

  • Hacer un pedido en su nombre sin que te lo haya pedido.
  • Cambiar su correo, su contraseña o sus preferencias de comunicación.
  • Entrar «para echar un vistazo» en cuentas que no tienen ninguna incidencia abierta.
  • Compartir el enlace de acceso con otro compañero por chat.

Quién debería poder hacerlo

No todo el equipo necesita entrar en cuentas de clientes. Normalmente basta con quien atiende incidencias de pedidos y con quien mantiene la tienda. Logística, catálogo o marketing rara vez lo necesitan, y cuantas menos personas puedan hacerlo, más fácil es revisar el registro y más claro queda quién respondió de cada acceso. Si tu equipo es grande, revisa ese registro de vez en cuando: un empleado que entra en muchas cuentas sin incidencias abiertas es algo que conviene preguntar, aunque la explicación sea inocente.

Y si contratas soporte externo, que tenga su propia cuenta de empleado con un perfil limitado, no la de otra persona. Así su acceso aparece con su nombre en el registro y puedes retirárselo el día que termine el contrato.

Un acceso así también depende de tener la tienda al día

Una función que permite entrar en cuentas de clientes es delicada por definición. Si la resuelve un módulo, que esté mantenido, que funcione con tu versión de PrestaShop y que se actualice cuando actualizas la tienda. Un sistema casero hecho hace años, con una contraseña maestra escrita en el código, es exactamente lo que no quieres tener.

Cómo resolverlo en PrestaShop

RKR Acceso maestro añade un botón «Acceder como…» en la ficha del cliente y en la del pedido, y la opción «Conectar como» en los listados de clientes y de direcciones. La tienda se abre en una pestaña nueva y tu sesión de administrador sigue intacta. No hay contraseña maestra: cada acceso usa un enlace con un token aleatorio de un solo uso que caduca en segundos (configurable entre 30 y 3.600 segundos; por defecto, 5 minutos). Solo pueden usarlo los perfiles de empleado que elijas, por defecto solo SuperAdmin, y cada acceso queda registrado con empleado, cliente, fecha e IP. Al entrar se carga el último carrito real del cliente, el que no llegó a ser pedido, para que veas exactamente lo que él ve. Funciona desde PrestaShop 1.7.8 hasta 9.x.

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