Hosting gestionado para PrestaShop: qué debe incluir y qué preguntar antes
Un hosting gestionado no es solo un servidor más potente: es saber quién responde cuando la tienda falla. Repasamos lo que debe incluir para PrestaShop, las preguntas que conviene hacer antes de contratar y las señales de que el tuyo se ha quedado corto.
Cuando una tienda va lenta o se cae, la conversación suele ser la misma. El hosting dice que el servidor está bien y que será cosa de PrestaShop. El desarrollador dice que el código está bien y que será cosa del servidor. Y mientras, la tienda no vende.
Un hosting gestionado debería resolver precisamente eso. No es solo un servidor con más memoria: es que alguien se ocupe de que el servidor esté preparado para tu tienda y responda cuando algo pasa. Este artículo repasa qué debe incluir para PrestaShop y qué preguntar antes de contratarlo. Si dudas entre compartido, VPS o cloud, eso es otra decisión; aquí damos por hecho que quieres que alguien lo administre por ti.
Versiones de PHP y del resto del software
Cada versión de PrestaShop admite un rango de versiones de PHP, y cada versión de PHP tiene una fecha a partir de la cual deja de recibir parches de seguridad. El hosting tiene que permitirte:
- Elegir la versión de PHP que tu tienda necesita, sin estar atado a una sola.
- Cambiarla con aviso y con vuelta atrás, idealmente probándola antes en una copia.
- Tener versiones con soporte. Un hosting que solo ofrece versiones antiguas te impide actualizar PrestaShop; uno que fuerza la más nueva sin avisar puede romper módulos que aún no son compatibles.
Pregunta también por la base de datos (MySQL o MariaDB y su versión), las extensiones de PHP que necesita PrestaShop y los límites de memoria y tiempo de ejecución, que afectan a importaciones y tareas programadas.
Copias de seguridad que se pueden restaurar
Todos los hostings dicen que hacen copias. Las preguntas útiles son otras:
- ¿Con qué frecuencia y cuántos días se guardan? Una infección que tardas dos semanas en descubrir necesita una copia de hace tres.
- ¿Incluyen ficheros y base de datos, tomados al mismo tiempo?
- ¿Dónde se guardan? Una copia en el mismo servidor no sirve si el servidor falla.
- ¿Cómo se restauran y cuánto tarda? ¿Puedes recuperar solo un fichero o solo la base de datos?
- ¿Se ha probado alguna vez una restauración?
Aunque el hosting haga copias, conviene tener otra fuera, bajo tu control.
Rendimiento: lo que de verdad se nota
- Discos rápidos (NVMe o SSD). PrestaShop lee miles de ficheros pequeños en cada petición.
- OPcache activado y bien dimensionado para PHP.
- Un servidor web con caché y compresión, y HTTP/2 o superior.
- Recursos garantizados, no compartidos sin límite con cientos de webs. Pregunta qué pasa en un pico de tráfico: ¿se ralentiza o se corta?
- Posibilidad de usar Redis o Memcached si tu tienda lo necesita.
Seguridad del servidor
Una buena parte de los problemas graves de una tienda empiezan en el servidor y no en PrestaShop. Un hosting gestionado debería incluir:
- Sistema operativo y servicios actualizados de forma continua.
- Antimalware y cortafuegos que detecten y bloqueen ficheros maliciosos y ataques conocidos.
- Acceso por SFTP o SSH con claves, sin FTP en claro y con cuentas por persona.
- Certificado SSL renovado automáticamente.
- Aislamiento entre cuentas, para que una web comprometida del mismo servidor no alcance la tuya.
Correo
El correo de la tienda (confirmaciones de pedido, recuperación de contraseña) tiene que llegar. Pregunta si el correo sale por un servidor con la reputación vigilada, si puedes configurar SPF, DKIM y DMARC en tu dominio, y qué pasa si otra web del servidor envía spam y lo mete en listas negras. Si el hosting no ofrece garantías, usa un servicio de envío aparte para el correo transaccional.
Soporte: la parte que no sale en la tabla de precios
Esto es lo que más diferencia a un hosting gestionado de uno que no lo es:
- ¿Quién contesta y cuándo? Horario, canal y tiempo de respuesta real, no el prometido.
- ¿Conoce PrestaShop? Un soporte que solo sabe reiniciar servicios te deja solo en cuanto el problema es de la aplicación.
- ¿Hay un solo interlocutor? Si la tienda falla, ¿tienes que averiguar tú si es del servidor o de PrestaShop?
- ¿Vigilan el servidor de forma activa o te enteras tú cuando un cliente se queja?
- ¿Te ayudan con el traslado desde tu hosting actual?
Un entorno de pruebas
Para actualizar con tranquilidad hace falta una copia de la tienda donde probar antes: una nueva versión de PrestaShop, un módulo, un cambio de PHP. Pregunta si el plan permite un subdominio de pruebas con su propia base de datos, protegido con contraseña y sin indexar, y si el correo de esa copia se puede desactivar para que no escriba a clientes reales. Una tienda que no se puede probar fuera de producción es una tienda que se actualiza poco, y eso, a medio plazo, es un problema de seguridad.
Cambiar de hosting sin perder ventas
Si decides cambiar, el traslado se planifica: copia completa, montaje en el servidor nuevo, comprobación del checkout y de los correos con el dominio aún apuntando al servidor antiguo, y cambio de DNS en un momento de poco tráfico, con el tiempo de vida de los registros reducido unos días antes. Los pedidos que entren durante la propagación tienen que quedar en un solo sitio.
Señales de que el tuyo se ha quedado corto
- El back-office va lento aunque la tienda tenga poco tráfico.
- Errores 500 o 503 en momentos de más visitas.
- No puedes actualizar PrestaShop porque el hosting no ofrece la versión de PHP necesaria.
- Los correos de pedido llegan a spam o no llegan.
- Nadie sabe decirte cuándo fue la última copia ni cómo se restaura.
Cómo resolverlo en PrestaShop
Rekire no es una empresa de hosting, pero ofrece planes de hosting gestionado (Profesional, Premium y Élite) en un proveedor español con el que trabajamos: servidores con discos NVMe y LiteSpeed, copias de seguridad diarias y protección antimalware, configurados para PrestaShop desde el primer día. La diferencia es el interlocutor: si la tienda falla, nos llamas a nosotros, que conocemos tu tienda, y nosotros hablamos con el proveedor del servidor si hace falta. El traslado desde tu hosting actual se hace con horas de soporte: movemos ficheros y base de datos, comprobamos que todo funciona y cambiamos el dominio cuando está lista.