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Ofertas con cuenta atrás sin urgencia falsa: cómo hacerlas reales y legales

La cuenta atrás que vuelve a empezar al recargar la página es una práctica engañosa y tus clientes lo notan. Explicamos qué dice la normativa, qué diferencia una oferta con plazo real de un truco y cómo diseñar plazos individuales que se respetan.

Equipo Rekire
Actualizado: 02/10/2026 20
Ofertas con cuenta atrás sin urgencia falsa: cómo hacerlas reales y legales
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«Esta oferta termina en 00:14:59.» El cliente recarga la página y vuelve a ver 15 minutos. Mañana, la misma oferta, con el mismo reloj. Es uno de los recursos más copiados del comercio online y uno de los que más rápido destruyen la confianza: quien lo descubre una vez no vuelve a creer ninguna cuenta atrás de esa tienda.

Además de ineficaz a medio plazo, es ilegal. Y lo interesante es que la versión honesta —una oferta con un plazo que se cumple— funciona mejor, precisamente porque es creíble.

Qué dice la normativa

La Directiva 2005/29/CE sobre prácticas comerciales desleales incluye en su anexo I la lista de prácticas que se consideran engañosas en cualquier circunstancia. Una de ellas es afirmar falsamente que un producto solo estará disponible durante un periodo muy limitado, o en determinadas condiciones durante un periodo muy limitado, para provocar una decisión inmediata y privar al consumidor de tiempo para decidir.

En España, esa lista está incorporada a la Ley 3/1991 de Competencia Desleal, que la aplica a las relaciones con consumidores. Lo mismo vale para el falso «solo quedan 2 unidades» si no es cierto.

Si además la oferta anuncia un descuento sobre un precio anterior, se suma la regla del precio de referencia: el precio anterior que muestras tiene que ser el más bajo que hayas aplicado en los 30 días previos al descuento.

El problema no es la cuenta atrás, es la mentira. Un reloj que marca el final real de una oferta es información útil para el cliente. Un reloj que no marca nada es una práctica engañosa, aunque esté en un módulo que usan miles de tiendas.

Cuenta atrás real frente a falsa

FalsaReal
Al recargar la páginaVuelve a empezarSigue donde estaba
Al acabar el plazoNo pasa nada, la oferta sigueEl precio vuelve o el cupón deja de funcionar
Si el cliente cambia la hora del móvilCambia el relojNo cambia nada: la validez se decide en el servidor
Correo y tiendaCada uno dice una cosaLos dos muestran el mismo plazo
La semana siguienteLa misma «última oportunidad»Otra oferta, o ninguna

Dos formas honestas de poner plazo

Una fecha común para todos

«Rebajas hasta el domingo a las 23:59.» El plazo es el mismo para todos y termina cuando dice. Es lo más sencillo y no tiene trampa, siempre que el domingo a medianoche los precios vuelvan de verdad.

Un plazo propio para cada cliente

«Tienes 72 horas para usar tu descuento de bienvenida.» Cada cliente recibe su oferta cuando hace algo (se registra, se suscribe, abandona un carrito) y su reloj empieza en ese momento. Es igual de honesto, siempre que se cumplan tres condiciones:

  • El plazo se guarda en el servidor, no en el navegador del cliente.
  • Cuando se acaba, se acaba: el cupón deja de funcionar y se retira del carrito.
  • No se vuelve a emitir la misma oferta al mismo cliente con el reloj completo.

Qué hacer cuando el plazo se acaba

Una oferta que caduca no tiene por qué dejar al cliente con un enlace muerto. Hay salidas honestas:

  • Mostrar con claridad que la oferta ha terminado.
  • Ofrecer una ampliación como última oportunidad, avisando de que es la única.
  • Llevar al cliente a otra oferta distinta, más modesta, preparada de antemano.

Lo que no cabe es ampliar el plazo una y otra vez: entonces vuelves a tener una cuenta atrás falsa, solo que más lenta.

La cuenta atrás dentro del correo

Un correo que dice «te quedan 48 horas» y se abre tres días después está mintiendo sin querer. Lo correcto es que el correo muestre el tiempo que queda de verdad en el momento de abrirlo, o, como mínimo, la fecha y hora de caducidad escrita, y que el enlace lleve a una página que sepa si la oferta sigue viva.

Los otros contadores

La cuenta atrás no viene sola. Suele ir acompañada de «solo quedan 3», «12 personas están viendo este producto» o «comprado 40 veces hoy». Todos siguen la misma regla: valen si son ciertos y se calculan con datos de tu tienda; si son un número fijo o aleatorio, son tan engañosos como el reloj que se reinicia. Ante la duda, quítalos. Un dato real y modesto, como el porcentaje de clientes que aceptan una oferta calculado con tus pedidos, convence más que un número inflado.

Diseñar ofertas con plazo que funcionan

  • Elige bien el disparador. Una oferta de bienvenida al registrarse, un recordatorio de carrito abandonado a quien aceptó comunicaciones comerciales, una campaña después de una compra pagada.
  • Usa plazos que permitan decidir. Quince minutos no son un plazo para pensar una compra; 48 o 72 horas, sí.
  • Un recordatorio antes del final, uno solo.
  • Las condiciones a la vista: importe mínimo, productos incluidos, si se combina con otros descuentos.
  • No lo conviertas en el estado normal de la tienda. Si siempre hay una oferta que acaba hoy, ninguna acaba hoy.

Cómo medir si te compensa

No basta con mirar los canjes. Compara la conversión de quien recibe la oferta con la de quien no la recibe, el margen después del descuento y, a más largo plazo, si esos clientes repiten. Una oferta que solo adelanta compras que iban a pasar igual te cuesta el descuento y no te trae nada.

Checklist

  • Ninguna cuenta atrás que se reinicie o que no tenga consecuencia al acabar.
  • Plazo guardado y comprobado en el servidor.
  • Mismo plazo en la tienda y en el correo.
  • Sin reemisión de la misma oferta al mismo cliente.
  • Precio anterior correcto si anuncias un descuento.
  • Contadores de stock solo si son reales.

Cómo resolverlo en PrestaShop

RKR Deadline Offers da a cada cliente su propio cupón con su propio plazo, por ejemplo 72 horas desde que se registra. La cuenta atrás de la tienda, la del aviso emergente y la del correo leen el mismo plazo guardado en el servidor, así que recargar o cambiar la hora del móvil no da más tiempo; al acabar, el cupón se desactiva y se retira del carrito, y una oferta caducada no se vuelve a emitir con el reloj completo. Puedes dispararla al registrarse, en la primera visita, con un carrito abandonado de quien aceptó comunicaciones o tras un pedido pagado, y decidir qué pasa al final: oferta caducada, una sola ampliación de última oportunidad u oferta de respaldo. Los cupones son reglas de carrito nativas de PrestaShop, con sus condiciones, y el correo lleva una imagen de cuenta atrás que se dibuja al abrirlo.

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