Vender a granel y por peso en una tienda online: sacos, peso variable y precio por kilo
Vender por peso en internet obliga a decidir qué se sirve: sacos cerrados, piezas o pesaje por pasos. Explicamos cómo calcular la cantidad, cómo tratar el peso variable, cómo mostrar el precio por kilo y los errores que más reclamaciones generan.
En una tienda física el granel es sencillo: se pesa delante del cliente y se cobra lo que marca la báscula. En una tienda online, el cliente paga antes de que nadie pese nada. Por eso vender por peso en internet exige decidir de antemano qué vas a servir exactamente y cómo vas a cobrarlo.
Tres situaciones distintas
- Envases de peso fijo. Bolsas de café de 250 g, sacos de cemento de 25 kg, cajas de tornillos de 5 kg. Se vende una unidad cerrada con un peso conocido. Es lo más sencillo, pero el cliente sigue pensando en kilos: «necesito 430 kg de mortero».
- Pesaje por pasos. Frutos secos de 100 en 100 g, café molido al momento en pasos de 250 g. Se pesa en el almacén, pero el cliente elige entre cantidades cerradas.
- Peso variable real. Una pieza de queso, una pieza de carne, un tablón. El peso exacto no se sabe hasta prepararlo. Es el caso más delicado en una tienda online.
Cómo calcular la cantidad que pide el cliente
- El cliente teclea el peso que necesita (en kg, g, toneladas o libras).
- Se suma la merma si tiene sentido: en materiales de obra, por pérdidas al mezclar o al transportar.
- Se divide entre el peso de una unidad de venta.
- Se redondea hacia arriba: un saco no se vende a medias.
El peso variable: tres formas de hacerlo honesto
Cuando el peso real no se sabe hasta preparar el pedido, hay tres opciones habituales:
- Vender por rangos cerrados («pieza de 0,9 a 1,1 kg») con precio fijo. Sencillo, pero tienes que asumir la diferencia.
- Cobrar el peso máximo y devolver la diferencia al preparar. Exige un reembolso parcial en cada pedido y explicarlo bien antes de pagar.
- Autorizar el pago y capturar el importe real tras pesar. Depende de que tu pasarela lo permita y de que el cliente entienda que el cargo final puede variar.
Elijas la que elijas, el cliente tiene que saberlo antes de pagar. Las reclamaciones de granel casi nunca son por el precio; son por la sorpresa.
Precio por kilo: obligatorio en muchos casos
Si vendes a consumidores, la normativa española de indicación de precios (Real Decreto 3423/2000) exige en muchos productos mostrar el precio por unidad de medida —por kilo o por litro— además del precio de venta, y en los productos a granel el precio es precisamente por unidad de medida. En la práctica:
- El precio del producto en la tienda es el de una unidad de venta (bolsa, saco, paso de pesaje).
- Al lado se muestra el precio por kilo, calculado, no tecleado a mano.
- En el carrito y la factura debe poder verse qué peso se ha comprado.
El stock por kilos
Si vendes sacos cerrados, el stock va en sacos. Si vendes a granel desde un silo o una tolva, el stock real está en kilos, y la tienda tiene que descontar kilos. Si no lo haces así, vendes 40 bolsas de 250 g de un café del que solo quedan 6 kg.
- Decide por producto si el stock se cuenta en unidades o en peso.
- En granel, revisa el stock físico con más frecuencia: la merma real de manipulación existe.
- Si un producto tiene caducidad, el stock por kilos no basta: necesitas además el control de lotes y fechas.
Volumen en lugar de peso
Algunos productos se piensan en volumen: hormigón y áridos en m³, gasóleo o aceite en litros, leña por estéreo. La lógica es idéntica (el cliente teclea el volumen, la tienda calcula unidades completas), pero la unidad cambia. No mezcles: si el cliente piensa en metros cúbicos, no le obligues a convertir a kilos.
Errores que generan reclamaciones
- No mostrar el precio por kilo, o mostrarlo mal calculado.
- Peso variable sin explicar cómo se cobra la diferencia.
- Envío calculado con el peso equivocado: si la tienda no sabe que 18 sacos son 450 kg, el transportista sí lo sabrá.
- Vender en gramos lo que el almacén cuenta en kilos (o al revés) y redondear sin querer.
- Stock en unidades para un producto que sale de un silo.
Checklist
- Formato: envase fijo, pesaje por pasos o peso variable.
- Peso por unidad de venta y peso del producto para el transporte.
- Precio de la unidad y precio por kilo visible.
- Política de peso variable escrita en la ficha y en las condiciones.
- Stock en la unidad correcta.
- Mínimos y máximos, si los hay.
Preguntas frecuentes
¿Puedo vender el mismo café en 250 g, 500 g y 1 kg? Sí, y suele ser lo más claro: combinaciones del mismo producto, cada una con su peso y su precio, y el precio por kilo visible en todas. El cliente compara de un vistazo y descubre que el formato grande le sale mejor.
¿Cómo calculo el envío? Con el peso real de lo que sale del almacén, envase incluido. Si vendes 18 sacos de 25 kg, el pedido pesa al menos 450 kg, y probablemente necesita un transporte de mercancía paletizada, no paquetería. Define qué transportistas aceptan pedidos de cierto peso y que la tienda no ofrezca opciones que no pueden cumplirse.
¿Qué pasa con el envase si vendo granel de alimentación? El producto a granel que se envasa para enviarlo deja de venderse «a granel» ante el cliente: le llega envasado. La información de etiquetado que debe acompañarlo depende del producto, y en alimentación tiene reglas propias. Consulta qué te aplica antes de empezar a vender online lo que hasta ahora despachabas en el mostrador.
¿Y la caducidad? En alimentos, el stock por kilos no basta: necesitas saber qué lote sale en cada pedido y cuál caduca antes. Vende primero lo que caduca antes y no publiques más stock del que puedas servir con fecha suficiente para el cliente.
Cómo resolverlo en PrestaShop
RKR Weight Pricing Pro añade a la ficha un calculador en el que el cliente teclea el peso (en mg, g, kg, toneladas, libras u onzas; eliges la unidad de la tienda y puedes cambiarla por producto) y ve cuántas unidades de venta lleva, el peso total que recibirá y el precio. Hay cuatro formas de vender: sacos o bolsas, piezas, paquetes de piezas y pesaje por pasos completos. Suma la merma que fijes (por defecto y por producto), redondea hacia arriba por defecto, admite mínimos y máximos y controla el stock por kilos. El precio del producto sigue siendo el de una unidad de venta y, si quieres, se muestra también el precio por unidad de peso; las unidades y el peso viajan al carrito, al pedido, a la factura PDF y a los correos.
Si lo tuyo se mide en volumen, RKR Volume Pricing Pro hace lo mismo con m³ y litros: sacos y big-bags, piezas o paquetes, con stock por volumen.