Vender por metro cuadrado en una tienda online: cajas, piezas, merma y precio por unidad
El cliente sabe cuántos metros cuadrados tiene; no cuántas cajas necesita. Explicamos cómo convertir m² en unidades completas, cuánta merma sumar, cómo mostrar el precio y qué errores generan devoluciones.
Quien reforma un baño llega a tu tienda con un número en la cabeza: «tengo 14,5 m²». Tu catálogo, en cambio, vende cajas de 1,44 m², planchas de 2,5 × 1,22 m o rollos de 10 m². Entre ese número y tu unidad de venta hay una cuenta que, si la hace el cliente, sale mal con frecuencia: se queda corto y vuelve a pedir (con otro lote de fabricación y otro tono), o se pasa y pide devolver una caja abierta.
Vender por superficie no consiste en poner «precio por m²» en la ficha. Consiste en que el cliente teclee lo que necesita y la tienda le diga cuántas unidades completas tiene que comprar, cuánto cubren y cuánto cuestan.
Qué productos se venden de verdad por superficie
- Cajas completas: azulejo, porcelánico, suelo laminado, vinílico en lamas, parquet. Cada caja cubre una superficie fija.
- Piezas completas: tableros, chapas, paneles, placas de yeso, vidrio en formato estándar. Cada pieza tiene unos m².
- Barras o perfiles con ancho útil: chapa grecada, lama de fachada, tarima exterior. La superficie se calcula con el ancho útil (no el total, por el solape) por el largo.
- Corte a medida: vinilo, césped artificial, malla, moqueta, lona. Se vende por pasos de corte (de 0,5 m², de 1 m²…).
Cada formato pide un cálculo distinto, y es habitual que una misma tienda tenga los cuatro.
Cómo se calcula: superficie, merma y redondeo
- Superficie que pide el cliente. La que teclea, en la unidad de tu catálogo (normalmente m²).
- Merma. Un porcentaje que se suma por cortes, roturas y encajes. Depende del material y de la colocación: una colocación en diagonal o en espiga desperdicia más que una recta. Lo razonable es tener una merma por defecto y poder cambiarla producto a producto.
- Unidades completas. Superficie con merma dividida entre lo que cubre una unidad, redondeado hacia arriba. Una caja no se vende a medias.
- Total. Unidades por precio de la unidad. Así lo que ve el cliente en la ficha es exactamente lo que verá en el carrito.
El redondeo hacia arriba es lo prudente por defecto. Hay excepciones (un material muy caro en el que el cliente prefiere ajustar y pedir una pieza suelta después), y por eso conviene que se pueda cambiar por producto.
Precio por unidad de venta, no por m²
El error más común es meter en PrestaShop el precio por metro cuadrado y dejar que la cantidad sean «metros». El carrito, el stock, las facturas y los transportistas trabajan con unidades enteras; si la unidad es un m² y se vende en cajas de 1,44, todo lo demás se descuadra.
Lo que funciona es lo contrario: el precio del producto es el de una caja (o pieza, o paso de corte) y la ficha muestra además el precio por m² como información. Así el pedido dice «12 cajas» y el almacén prepara 12 cajas.
Mostrar el precio por unidad de medida no es solo una cortesía: la normativa de indicación de precios al consumidor en España (Real Decreto 3423/2000) pide, para muchos productos vendidos a granel o por medida, indicar el precio por unidad de medida además del precio de venta. Si vendes a particulares, que el precio por m² se vea en la ficha te ahorra dudas.
El stock, en m² o en cajas
Si tu almacén cuenta cajas, el stock va en cajas y no hay más que hablar. El problema llega con el corte a medida: un rollo de 50 m² del que vendes trozos. Ahí el stock tiene que descontarse en superficie, y la tienda debe impedir vender 12 m² cuando quedan 9.
- Decide por producto qué cuentas: unidades o superficie.
- Avisa en la ficha cuando lo pedido supera el stock, antes del carrito, no en el último paso.
- Si trabajas con lotes o tonos, deja claro que un pedido posterior puede no coincidir. Es el mejor argumento para que el cliente compre la merma de una vez.
Errores que acaban en devolución
- No sumar merma, o no decir al cliente que se ha sumado. Si le salen más m² de los que tecleó y no sabe por qué, desconfía.
- Usar el ancho total en lugar del útil en perfiles con solape. El cliente se queda corto siempre.
- Precio por m² en el carrito y unidades en el almacén: facturas con decimales imposibles.
- No llevar el detalle al pedido. Si el pedido solo dice «12 uds.», cuando el cliente llama no sabes qué superficie pidió. Los m² pedidos y la merma deben viajar a pedido, factura y correos.
- Mínimos que no se dicen: si un corte tiene un mínimo de 2 m², que la ficha lo diga y el calculador lo aplique.
Checklist antes de publicar un producto por superficie
- Formato de venta elegido: caja, pieza, barra o corte.
- Superficie por unidad medida y comprobada (con ancho útil si hay solape).
- Merma por defecto y, si hace falta, la del producto.
- Redondeo: hacia arriba salvo motivo.
- Precio de la unidad de venta y precio por m² visible.
- Mínimo y máximo de unidades, si los hay.
- Stock en la unidad que cuenta tu almacén.
- Prueba completa: ficha, carrito, pedido, factura y correo con un caso real.
Cómo resolverlo en PrestaShop
PrestaShop vende unidades enteras y no trae un calculador de superficie. RKR Area Pricing Pro añade a la ficha un calculador en el que el cliente teclea los m² y ve en vivo cuántas cajas, piezas o barras completas necesita, la superficie total que recibirá, el precio por unidad y el total. Admite cuatro formatos de venta (cajas, piezas, barras con ancho útil y corte a medida), merma por defecto y por producto, redondeo hacia arriba por defecto (o normal, o hacia abajo) y control de stock por superficie. El precio del producto sigue siendo el de una unidad de venta: el módulo no toca los precios nativos, y el detalle llega a carrito, pedido, factura PDF y correos.
Si además vendes por metros lineales (rodapiés, perfiles, molduras), RKR Linear Pricing Pro hace lo mismo con la longitud: bobinas, tramos, paquetes y corte a medida.